Sentencia 75/1982, de 13 de diciembre
Se pone en duda la competencia de la jurisdicción militar para conocer de las
actuaciones iniciales por querella de la recurrente por presunto delito de
tortura por miembros de la Guardia Civil en dependencias militares (caso
relacionado con el terrorismo etarra). El Tribunal analiza de forma restrictiva
el ámbito de la jurisdicción militar y señala que la mera circunstancia del
lugar donde se cometieron los presuntos delitos no resulta suficiente para
atribuir la causa a la jurisdicción castrense, sino que hubiera sido preciso
justificar también por qué se entendía que aquella causa afectaba al buen
régimen de los ejércitos a que esta jurisdicción atiende.
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